Raramente...












Raramente pensamos en que tenemos
y siempre en lo que no tenemos.
Esto debe ser un mal de nuestro tiempo.
Siempre pensamos en lo que nos falta,
en cambio de agradecer lo mucho
o poco que poseemos.

Estamos pidiendo y deseando más y más.
Esto debe ser un mal de nuestro tiempo.
Se habla de un tiempo pasado mejor
y de un futuro incierto.

Raramente pensamos en lo que tenemos,
en lo que hemos conseguido, en lo que somos.

Y si no reconocemos los cambios,
nunca vamos a disfrutar del presente,
nunca vamos a ser felices.

No se puede estar siempre esperando llegar,
sin disfrutar cada día del camino.

Si se piensa así,
puede ser que nunca se llegue.

No hay comentarios:

Publicar un comentario