Adviento


Celebrar el Adviento significa despertar a la vida la presencia de Dios oculta en nosotros.

Para ello hay que andar un camino de conversión, de alejamiento de lo
visible y acercamiento a lo invisible. Andando ese camino somos capaces
de ver la maravilla de la gracia y aprendemos que no hay alegría más
luminosa para el hombre y para el mundo que la de la gracia, que ha
aparecido en Cristo.

El mundo no es un conjunto de penas y dolores, toda la angustia que exista
en el mundo está amparada por una misericordia amorosa, está dominada y
superada por la benevolencia, el perdón y la salvación de Dios.


Quien celebre así el Adviento podrá hablar con derecho de la Navidad feliz,

bienaventurada y llena de gracia. Y conocerá cómo la verdad contenida
en la felicitación navideña es algo mucho mayor que ese sentimiento
romántico de los que la celebran como una especie de diversión de carnaval.

Benedicto XVI - Adviento 2006

La Vida (por la Hna. Teresa de Calcuta)

La vida es una oportunidad, aprovéchala.

La vida es belleza, admírala.

La vida es beatitud, saboréala.

La vida es un sueño, hazlo realidad.

La vida es un reto, afróntalo.

La vida es un juego, juégalo.

La vida es preciosa, cuídala.

La vida es riqueza, consérvala.




La vida es un misterio, descúbrelo.

La vi
da es promesa, cúmplela.

La vida es amor, gózalo.

La vida es trsiteza, supérala.

La vida es un himno, cántalo.

La vida es una tragedia, domín
ala.

La vida es aventura, vívela.

La vida es felicidad, merécela.

La vida es es vida, defiéndela.


En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos
hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe
resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño.



Mientras dormía...












...dormía y soñaba que la vida
no era más que alegría,
y cuando desperté,
vi que la vida era más, mucho más.
Era servir, compartir,
darse,
entregarse,
brindarse,
no medir consecuencias,
y me puse a actuar a tal efecto.
Al principio choqué contra la indiferencia
y hasta la burla de mis semejantes,
pero seguí,
seguí brindándome,
entregándome y
sirviendo,
y en el servir comprobé que mi vida era alegría,
tal como cuando lo soñaba.
Y ya no quise dormir más
y empecé a vivir...

Raramente...












Raramente pensamos en que tenemos
y siempre en lo que no tenemos.
Esto debe ser un mal de nuestro tiempo.
Siempre pensamos en lo que nos falta,
en cambio de agradecer lo mucho
o poco que poseemos.

Estamos pidiendo y deseando más y más.
Esto debe ser un mal de nuestro tiempo.
Se habla de un tiempo pasado mejor
y de un futuro incierto.

Raramente pensamos en lo que tenemos,
en lo que hemos conseguido, en lo que somos.

Y si no reconocemos los cambios,
nunca vamos a disfrutar del presente,
nunca vamos a ser felices.

No se puede estar siempre esperando llegar,
sin disfrutar cada día del camino.

Si se piensa así,
puede ser que nunca se llegue.

Despues de un tiempo

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas... aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.... descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a dónde llegaste, sino a dónde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho a ser cruel.

Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo... No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.

Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.



Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla!!!.

William Shakespeare