
...dormía y soñaba que la vida
no era más que alegría,
y cuando desperté,
vi que la vida era más, mucho más.
Era servir, compartir,
darse,
entregarse,
brindarse,
no medir consecuencias,
y me puse a actuar a tal efecto.
Al principio choqué contra la indiferencia
y hasta la burla de mis semejantes,
pero seguí,
seguí brindándome,
entregándome y
sirviendo,
y en el servir comprobé que mi vida era alegría,
tal como cuando lo soñaba.
Y ya no quise dormir más
y empecé a vivir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario